Es
evidente que la decisión
de comprar
una vivienda
es algo muy personal y depende
de multitud de factores.
Creemos que es bueno tener unos
momentos
de reflexión
previos. Muchas veces uno se pone
a buscar sin saber muy bien ni
el qué,
ni el dónde,
ni el cuánto.
Una reflexión
inicial
para tener las cosas claras te
vendrá bien para no
perder el tiempo.
HÁGASE
LAS CUENTAS Es importante
"hacer
números"
y saber cual sería un presupuesto
orientativo
y real
del precio de la vivienda que buscas. Para
ello te proponemos un simple ejercicio de
números: Dicen los expertos que la
cantidad que se debe destinar a la compra
de la vivienda (al préstamo hipotecario)
no debería superar el 35
ó 40%
de los ingresos netos mensuales para no vivir
"agobiado".
cómo
hacerse las cuentas:
Divide tus
ingresos netos anuales entre 12.
Calcula
una tercera de esos ingresos mensuales:
esa sería la mensualidad "ideal"
de tu hipoteca
Esa mensualidad
corresponde a un importe de préstamo
hipotecario que podemos calcular de
la siguiente forma: dividiendo nuestra
"mensualidad ideal" entre
la cifra que resulta de cruzar un tipo
de interés y un plazo en el cuadro
que puede ver en el apartado 13.3. Ese
es el importe aproximado de nuestra
hipoteca.
Al importe
de la hipoteca puedes sumarle el dinero
que tengas ahorrado
Atención,
ten en cuenta los gastos iniciales de
la compra de tu vivienda que puedes
calcular entre un 10 y un 12% del precio.
Estos gastos se tienen que desembolsar
al principio y por tanto deben sumarse
al precio de venta.
El importe
de la hipoteca, más tus ahorros
serían el precio de la vivienda
que podemos buscar (en el que estarán
incluido los gastos).